Módulo 6 · Lección 6.4 · 8 min de lectura
Tu plan a diez años
Todo lo anterior sirve para una sola cosa: convertir una meta en un número que podés apartar cada mes. Esta lección cierra el curso haciendo esa cuenta.
Al terminar vas a poder
- Convertir una meta en un aporte mensual concreto
- Explicar por qué el IGSS solo no alcanza como plan de retiro
- Armar el orden en que conviene atender cada objetivo
Todo lo anterior, convertido en un número
Veintitrés lecciones para llegar acá: convertir una meta en un aporte mensual que podés empezar este mes. Ese número es el único entregable de todo el curso.
La pregunta útil no es “¿cuánto junto si ahorro Q500?”. Es “quiero llegar a X en N años, ¿cuánto tengo que apartar?”. Es la misma fórmula al revés, y cambia por completo la conversación.
Probalo
Tu meta, convertida en un aporte mensual
Decí a dónde querés llegar y en cuánto tiempo. El resultado es lo único que hay que hacer cada mes.
Tenés que apartar cada mes
Q1,640
De los Q300,000 finales, Q196,779 salen de tu bolsillo y Q103,221 los pone el interés. Eso último es lo que no conseguís empezando tarde.
- Tu saldo
- Solo lo que aportaste
Esa última línea es incómoda a propósito: la meta hay que fijarla en poder de compra, no en el número redondo que suena bien hoy. Si Q300,000 es lo que necesitás, la meta de verdad es más alta.
La tasa inicial es 8.00%, la de Ahorro a plazo fijo de ACREDICOM, verificada el 8 de septiembre de 2026. Movela para ver otros escenarios. El poder de compra de la meta se descuenta con la meta de inflación del Banguat, 4%, que es un supuesto.
Fijá la meta en poder de compra
El número redondo miente
El IGSS es un piso, no un plan
Si cotizás al IGSS, tenés una pensión por vejez en el horizonte a través del programa de Invalidez, Vejez y Sobrevivencia. Los requisitos generales son cumplir 60 años y haber cotizado un mínimo de 240 meses —veinte años—, y al trabajador en relación de dependencia se le descuenta 4.83% del salario ordinario.
Dos consecuencias prácticas. La primera: si trabajás por cuenta propia o te pagan sin planilla, ese piso puede sencillamente no existir para vos, y conviene saberlo hoy y no a los 58. La segunda: la pensión se calcula sobre salarios reportados, así que cobrar “por fuera” sube el líquido de hoy y baja la pensión de mañana.
Requisitos del programa IVS y porcentaje de cotización del trabajador según el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social ↗. Confirmá tu situación particular directamente con el IGSS antes de planificar sobre esto.
El orden completo, que es el resumen del curso
- Sabé cuánto podés apartar. Sin ese número no hay plan, solo intención.
- Fondo de emergencia. Empezá por uno chico; completalo después.
- Deudas caras. Rendimiento garantizado y libre de impuesto.
- Metas de corto plazo, en cuenta de ahorro o plazo fijo corto.
- Metas de largo plazo, donde el interés compuesto tiene tiempo de trabajar.
- Recién entonces, mirar más allá del banco.
Automatizá el aporte
Los planes largos casi nunca fracasan por elegir mal el producto: fracasan porque alguien dejó de aportar en el mes cinco. La defensa es sacar la fuerza de voluntad de la ecuación con un traslado automático el día que cae el sueldo, a una cuenta distinta de la que usás para gastar.
Y una vez al año, revisá dos cosas: si tu aporte sigue siendo el correcto —los ingresos cambian— y si tu banco sigue siendo competitivo. Para lo segundo, el comparador está para eso.
Terminaste el curso, no la tarea
En una frase
Un plan es una meta convertida en un aporte mensual automático: lo demás es decoración.
Comprobalo
3 preguntas para ver si quedó claro
Poné esto a trabajar
Armar tu plan en la calculadora →